domingo, 8 de agosto de 2010

Encontrémonos en Medellín (Medellín, Colombia)

Imágenes similares a ésta debieron ser las postales que los visitantes de la ciudad hace medio siglo mandaban a sus amistades por correo aéreo. Todos queriendo volver y deseando que las demás personas vivieran la experiencia de pasar un tiempo en la Bella Villa.
Por estos días, en los que tanta gente estuvo caminando por sus calles, recorriendo los lugares de mayor interés y compartiendo con los habitantes su aire distinto y cálido, es muy posible que la frase de la estampilla se haya repetido hasta la saciedad como una consigna.
En ese tiempo de mediados del siglo pasado la imagen de una silleta representaba una de las atracciones más importantes de una ciudad que desde hacía mucho se había asomado a la modernidad pero que era casi desconocida para el resto del mundo.
Hoy tiene un lugar entre las grandes ciudades de América Latina y ya no son solamente los silleteros y las flores los que podrían representarla.

1 comentario:

  1. Jaime Alberto Barrientos9 de agosto de 2010, 12:16

    Cuando los silleteros pasan es Antioquia la que pasa.

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