
A un lado de la gruta, adonde se dirigen José y María inexorablemente, está el librito con la novena que se reza por las noches, matizada con los versos tan repetidos y conocidos, pero que nunca pierden el encanto que evocan.
La realidad de Medellín va más allá de la imagen oficial. Queremos mostrar el rostro de una ciudad que parece cambiar cada día. Aunque la arquitectura permaneciera inalterada, la atmósfera, la naturaleza y la gente influirían en su aspecto de manera constante.
no no lo esperabamos pero komo dice mi abuela es una dicha enorme ke el pesebre de su hijo este en una pagina la cual todo el mundo visita...gracias a ronald por ese detalle y a kien publico las fotos
ResponderEliminarY después dicen que las casas con adobe sin revocar son de pobres. Otra sería la historia si este pesebre tuviera de fondo pañete y colores de Pintuco.
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